Eutimio Fernández: una llegada en un momento de transformación
Eutimio explica que aterrizó en Thales tras más de veinticinco años dedicado a la ciberseguridad. Su llegada coincide con un momento de cambio profundo en la industria, marcado por la explosión del cloud, el incremento de amenazas y la creciente necesidad de proteger el dato en entornos híbridos. Su rol está centrado en acompañar a grandes empresas a definir estrategias sólidas de protección, entendiendo exactamente qué deben proteger, cómo hacerlo y cómo equilibrar seguridad y negocio.
Carolina Sánchez: del marketing multisectorial al mundo de la ciberseguridad
Carolina relata que ha pasado por sectores muy distintos, desde agencias y retail hasta tecnología. En Thales encontró un entorno donde el dinamismo del mercado exige creatividad constante. Su labor consiste en traducir soluciones complejas en mensajes claros que conecten con las preocupaciones reales del mercado. Para ella, la clave está en adaptar el discurso a cada país y cultura, especialmente en el sur de Europa, donde la relación humana sigue siendo central.

¿A quién se dirige Thales y por qué es tan importante la diferenciación?
Una industria saturada que exige mensajes claros
Ambos coinciden en que la ciberseguridad ha crecido tanto que diferenciarse se ha vuelto esencial. La misión de Thales no es solo explicar tecnología, sino conectar esa tecnología con problemas reales. Carolina resalta que cada acción de marketing debe adaptarse al contexto local, mientras que Eutimio asegura que las verticales más maduras —como banca o sector público— exigen un lenguaje más avanzado, mientras que otras industrias requieren un acompañamiento más educativo.
¿Cómo se acerca Thales a sectores con diferentes niveles de madurez?
Un enfoque coherente, adaptado a la realidad de cada industria
Eutimio describe que, aunque la estrategia general es la misma, las necesidades cambian radicalmente entre industrias. Sectores muy regulados como banca o sanidad tienen una conciencia más desarrollada sobre la importancia del dato, mientras que otros están aún en evolución. A esto se suma la complejidad regulatoria global: Europa y su GDPR chocan con normativas como la Patriot Act estadounidense, generando desafíos adicionales para la soberanía del dato y la gestión de infraestructuras en la nube.
Inteligencia Artificial: el crecimiento imparable del tráfico no humano
La IA ya está presente en casi todas las interacciones empresariales. Eutimio destaca que más del 70% del tráfico actual es generado por bots o sistemas automáticos, un dato que obliga a repensar cómo se monitorizan y protegen estas interacciones.
Aunque aún no es una tecnología madura, sus implicaciones son enormes. Reguladores como el CCN ya instan a prepararse para un futuro “quantum ready”. Esto implica repensar el cifrado a largo plazo y proteger la información que, cuando llegue la computación cuántica, podría ser descifrada en minutos.
Insiders: el riesgo humano sigue siendo crítico
Ya sea por error o malintención, los insiders siguen siendo uno de los grandes dolores de cabeza del sector. Controlar accesos, auditar información y educar a los empleados resulta imprescindible para evitar fugas y mal uso del dato.
Carolina explica que Thales se apoya en informes, contenido formativo, eventos presenciales y campañas centradas en explicar el problema antes que la solución. Su objetivo no es alarmar, sino mostrar tendencias reales y guiar a directivos no especializados en la comprensión del riesgo.
Una colaboración que va más allá de la venta tradicional
Carolina subraya que la relación con el canal es estratégica. Se construyen campañas conjuntas, se alinean mensajes y se generan materiales que permiten que la solución llegue al mercado de forma clara y consistente. El partner no solo distribuye: también interpreta, adapta y añade valor.
La conversación con Eutimio y Carolina revela una industria en transformación acelerada. La inteligencia artificial, la computación cuántica y el factor humano se han convertido en pilares de riesgo que requieren enfoques innovadores. Para Thales, proteger el dato no es solo un desafío técnico: es un ejercicio continuo de comunicación, formación, estrategia y anticipación.