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Publicado

junio 23, 2017

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Te mostramos las 10 razones por las que un blog corporativo fracasa.


La mayoría de blogs corporativos nunca llegan a conocer el éxito. Suelen atraer un número exiguo de visitas mensuales y jamás obtienen un nivel constante y sostenible de comentarios, suscriptores, atención por parte de los medios, generación de clientes potenciales, captación de talento ni ningún otro indicador clásico de los blogs de éxito. Con solo vagar por la red, encontramos muchos consejos que le ayudarán a crear un gran blog corporativo. A pesar de todo, ¿Por qué tu blog no acaba de funcionar? Aquí te damos diez razones por las que los blogs corporativos fracasan. Solventa estos problemas y habrá dado un paso de gigante para conseguir un blog mucho más exitoso.

 1.  Carencia de opinión u opiniones sesgadas

A nadie le interesa leer a quienes coinciden ciegamente con opiniones ajenas o se limitan a reformular lo que ya está dicho. Da igual que otros le digan que evite los análisis, los comentarios o las polémicas. Es absurdo. Es mucho más arriesgado ser invisible. De hecho, no es arriesgado decir que el mayor peligro para una marca en la red social es no tener presencia. Más aún, sus potenciales clientes esperan que su organización se posicione. Nadie querría contratar a un consultor que no se moja, o adquirir software de una compañía que se niega a tener su propia visión del futuro del sector. El objetivo último de los blogs es mostrar la confianza e implicación necesarias para adentrarse en los debates de su entorno.

2.  Sin pasión


La pasión es el secreto de la red social. O sus miembros sienten pasión por su trabajo, o no. Es blanco o negro. Ese es uno de los mejores aspectos del blogging: todo aquel que ofrece un producto o un servicio en el que tiene una confianza ciega puede mostrárselo al mundo entero. Sin embargo, es una cuestión problemática para las compañías que son incapaces de mostrar emoción por sus productos, o que se niegan a hacerlo. Si se hace correctamente, esta pasión puede convertirse en un gran factor para que el público les elija por encima de otros.

3.  Falta de personalidad

¿Quiénes son las personas tras un blog? Si su compañía es de primera línea, es probable que los miembros de su equipo tengan la implicación personal suficiente como para que sus voces sean reconocidas en su sector. De no ser el caso, no se preocupe (aunque intente hacerse con alguna, si le es posible). Deberá procurar que sus medios de comunicación no oculten la personalidad de sus escritores. En algunos de los mejores blogs con múltiples escritores, resulta obvio al instante quién ha redactado un artículo concreto, sin necesidad siquiera de leer el nombre del autor. Ello implica que el lector ya confía en lo que le diga el escritor y es más probable que lo comparta con otros. Aquí las personas son tan importantes como la marca.

4.  Los contenidos no superan la prueba del: «¿Y qué?»

Los contenidos de un blog tienen que superar esta prueba. La fuerza de su blog será la de tu artículo más flojo. Piénsalo. Seguramente tus lectores visiten tu blog para conocer tus ideas y, si encuentran una que no merece su atención, puede que los pierda para siempre. Tu blog te permite mostrar tu forma de pensar. Pregúntate: «¿y qué?» Y piensa qué saca en limpio el lector, qué le aporta la lectura y por qué debería prestar atención a sus opiniones.

5.  Falta de constancia


Este punto resulta obvio: si no publica con regularidad, ¿qué moverá al público a volver a tu blog? Este punto resulta obvio (si no se respeta), y sin embargo, se suele ignorar con frecuencia.

 6.  Posts demasiado largos

Es fácil excederse en la redacción de un blog. El diálogo natural fluye de forma fácil, como el arte. No es algo mecánico, sino improvisado. En ciertos casos los procesos son muy importantes. Sin embargo, debes evitar que estos procesos interfieran en la creatividad de los contenidos.

7.  Falta de diferenciación

Hoy encontramos blogs corporativos hasta debajo de las piedras. Por ello, deberás preguntarte en qué se diferencia tu blog de los de tus competidores. Debe encontrar ese elemento diferenciador, ya sea una voz única, unos contenidos visuales espectaculares, los formatos creativos de tus artículos, o cualquier otro elemento de distinción.

8.  Miedo a crearse enemigos


La mayoría de compañías jamás osarían granjearse la enemistad de otro blogger o de una celebridad de la red. Tal vez lo harían si comprendiesen la psicología más fundamental o cómo funciona realmente la red social (los enemigos enlazan nuestros contenidos y debaten con nosotros, por no mencionar que el odio se transforma en amor con mucha más facilidad que al contrario).

9. Problemas en la estrategia corporativa de marketing digital

Cuando se carece de una estrategia interna de marketing digital (o surgen conflictos internos sobre quién controla el frente digital), el problema aflora en el blog corporativo. Una compañía tiene que contar con su propio planteamiento de marketing para la red antes siquiera de poder embarcarse en un diálogo con la comunidad de Internet. Hay demasiadas empresas, que carecen de dicho planteamiento.

10. Falta de esfuerzo a la hora de forjar conexiones


Si su organización no se conecta activamente con otros agentes, nunca formará su propia red. Sus contenidos deben crear conexiones de forma orgánica, como parte de su proceso. Hay pautas sencillas, como incluir enlaces en todos su artículos, que le permitirán establecer estas conexiones fácilmente. Sin embargo, hay muchas otras cosas que deberá hacer para forjar conexiones de forma constante. Sea creativo, hay muy pocos límites a la hora de serlo.

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