1) Alinea expectativas: qué es “éxito” para ti (y cuándo)
Antes de arrancar, pon por escrito:
- Objetivo principal: notoriedad, reputación, posicionamiento experto, lanzamientos, gestión de crisis, impulso comercial, etc.
- Audiencias: ¿clientes finales, B2B, inversores, talento, prescriptores?
- Indicadores: no solo “número de impactos”. Incluye calidad del medio, presencia de mensajes clave, entrevistas conseguidas, share of voice o tráfico referido si aplica.
- Timing realista: el PR requiere constancia; combina “quick wins” (noticias de corto recorrido) con “big bets” (reportajes, entrevistas, rankings, tendencias).
2) Construye una base sólida: materiales listos y actualizados
Cuanto menos tiempo pierda la agencia pidiéndote lo básico, más tiempo dedica a abrir puertas.
Prepara (y revisa trimestralmente):
- Boilerplate corporativo (quién sois + qué os hace diferentes).
- Mensajes clave (3–5 ideas fuerza) y pruebas que los respalden.
- Q&A con preguntas difíciles (precios, competencia, datos, polémicas).
- Kit de prensa: logos, fotos, retratos de portavoces, producto/servicio, y enlaces oficiales.
- Datos verificables: cifras, hitos, estudios, casos de éxito (sin inflar ni “estimaciones” dudosas).
Referencia útil: la importancia de tener bien estructurada la parte de base de datos y press kit aparece en la guía de V3rtice (BBDD, contacto y materiales para periodistas). Fuente: v3rtice.com (artículo enlazado).
3) Haz un briefing que un periodista “compraría”
Una agencia puede escribir muy bien, pero si la historia no tiene gancho, no hay magia. Asegúrate de aportar:
- Qué hay de nuevo (novedad real, no “seguimos creciendo”).
- Por qué importa (impacto en mercado, consumidor, industria, sociedad).
- Qué datos lo prueban (estadísticas, tendencia, contexto).
- A quién afecta (audiencia concreta).
- Qué ofreces al medio: entrevista, demo, acceso, caso práctico, imágenes, portavoz.
Tip: si tu noticia solo interesa a tu empresa, aún no es noticia. Hay que conectarla con una necesidad o conversación del sector.
4) Define bien a los portavoces (y entrénalos)
La agencia puede conseguir la entrevista; el portavoz consigue que haya segunda.
Buenas prácticas:
- Elige portavoces por credibilidad (no solo por cargo).
- Entrena mensajes puente (“lo importante aquí es…”).
- Ten respuestas preparadas para lo incómodo.
- Asegura disponibilidad: prensa funciona con ventanas cortas.
5) Respeta el ritmo de los medios y segmenta
Una de las palancas más claras para mejorar resultados es hacer llegar cada historia al periodista adecuado, con el ángulo adecuado.
Acciones concretas:
- Personaliza el enfoque: no es lo mismo un medio generalista que uno especializado.
- Ofrece versiones: enfoque local/regional si aplica (los medios locales suelen ser más receptivos si el encaje es real).
- Evita envíos masivos sin criterio: queman la historia y la relación.
Referencia: V3rtice destaca la relevancia de gestionar bien la base de datos y también potenciar medios locales y especializados cuando tiene sentido. Fuente: v3rtice.com (artículo enlazado).
6) Facilita el trabajo: aprobaciones rápidas y un “sí” claro
Si quieres velocidad en PR, diseña un sistema de aprobaciones:
- Un responsable final (una persona decide).
- SLA de respuesta: por ejemplo, feedback en 24–48h.
- Un documento vivo con “lo que sí / lo que no” se puede decir.
- Criterios para reactividad: ¿qué temas requieren legal? ¿cuáles no?
Esto reduce cuellos de botella y permite a la agencia aprovechar oportunidades (tendencias, última hora, agenda informativa).
7) Invierte en relaciones, no solo en impactos
La cobertura constante suele ser consecuencia de algo menos visible: relación.
Qué puedes hacer tú para ayudar:
- Participa en cafés/encuentros cuando la agencia lo proponga.
- Aporta valor editorial: datos, contexto, acceso a expertos.
- Sé generoso con exclusivas bien pensadas (cuando interesa estratégicamente).
Referencia: en el artículo de V3rtice se menciona la utilidad de encuentros (cafés, desayunos de prensa) para fortalecer el vínculo y mejorar la receptividad. Fuente: v3rtice.com (artículo enlazado).
8) Mide lo que importa (y convierte los aprendizajes en plan)
Pide a tu agencia un reporte que vaya más allá del clipping:
- Mensajes clave: ¿entraron o no?
- Calidad del impacto: ¿mención, entrevista, reportaje, titular?
- Oportunidades perdidas: ¿por qué no salió?
- Próximas acciones: qué ángulos funcionaron y cuáles ajustar.
Y, sobre todo, convierte cada mes en una pregunta simple: ¿Qué hemos aprendido del mercado y de los medios para el próximo pitch?

