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Marketing Spain

Publicado

agosto 14, 2025

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Campaña concienciación, comunicación

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    Introducción al activismo de Greenpeace 

    Vivimos en un mundo donde existe tanta información que cada vez es más complejo que los mensajes lleguen a todo el mundo. Las organizaciones no gubernamentales tienen un papel  complicado, ya que sus mensajes no interesan o no llegan a todos los espectadores. 

    Sin embargo, la ONG Greepeace, dedicada al medio ambiente y a los animales, hace que sus campañas se virilicen sin necesidad de colaboraciones. Desde su fundación en 1971, la organización ha sido un referente mundial en la defensa del medio ambiente.  

    Su estrategia combina investigación científica, activismo no violento y campañas mediáticas capaces de captar la atención de gobiernos, empresas y ciudadanos. Entre sus acciones más memorables se encuentran intervenciones directas que han generado cambios reales en políticas ambientales y en la conciencia colectiva. 

    Estrategia de comunicación de Greenpeace

    La estrategia de comunicación de Greenpeace se centra en el activismo ambiental y la acción directa como motores para generar conciencia y movilizar a la ciudadanía. Esta aproximación se traduce en campañas impactantes y visibles, que van desde intervenciones públicas y acciones de guerrilla hasta contenidos virales en redes sociales, diseñados para captar la atención y generar debate. La colaboración con figuras públicas e influencers potencia el alcance de estos mensajes, permitiendo que iniciativas como la protección de océanos, la lucha contra la deforestación o la defensa del clima lleguen a audiencias amplias y diversas.  

    Campañas de comunicación, como instalaciones urbanas sorprendentes o performances frente a instituciones, refuerzan la visibilidad del activismo y ejemplifican cómo la acción directa se convierte en herramienta de comunicación efectiva para Greenpeace. 

    1. Activismo ambiental y acción directa:
      Greenpeace se caracteriza por su enfoque de acción directa no violenta, que busca visibilizar problemas ambientales y presionar a gobiernos, empresas y la sociedad para que tomen medidas. Esto incluye:
      • Protestas pacíficas y ocupaciones simbólicas: Como bloquear barcos de pesca ilegal, subir a plataformas petroleras o desplegar pancartas en lugares visibles. 
      • Campañas de presión: Enviar cartas, organizar manifestaciones o movilizar a comunidades locales. 
      • Investigación y denuncia: Documentar destrucción ambiental, contaminación o prácticas ilegales, y difundir los hallazgos para generar impacto mediático. 

    El objetivo no es solo denunciar, sino crear imágenes potentes que sean compartidas en medios y redes sociales, generando conciencia y debate público. 

    1. Traducción a campañas de comunicación:
      El activismo de Greenpeace se convierte en campañas a través de la visibilidad y viralidad de sus acciones:
      • Acciones de guerrilla y visuales: Instalaciones urbanas, performances o intervenciones en espacios públicos que captan atención inmediata. Ejemplo: colocar un iceberg falso en una ciudad para visibilizar el cambio climático. 
      • Medios tradicionales y digitales: Fotografías, videos y reportajes de sus acciones se difunden en prensa, televisión y redes sociales. 
      • Narrativa emocional y educativa: Se busca generar empatía y conciencia sobre la urgencia de la crisis ambiental. 
    1. Uso de figuras públicas e influencers:
      Greenpeace colabora con artistas, científicos, celebridades e influencers para amplificar el mensaje de sus campañas. Esto ayuda a:
      • Llegar a audiencias más jóvenes y diversas. 
      • Generar legitimidad y credibilidad sobre los temas ambientales. 
      • Aumentar la viralidad de campañas online, con hashtags y retos que incentivan la participación ciudadana. 

    Influencers que colaboran con Greenpeace

    • Yellow Mellow y María Cadepe (España)

      Estas youtubers viajaron al Ártico con Greenpeace para entregar 180.000 firmas en apoyo a la campaña «Salvemos el Ártico». Su participación ayudó a visibilizar la causa entre su audiencia juvenil.  

    • Bonnie Wright (Reino Unido)

      Conocida por su papel en Harry Potter, Bonnie Wright se unió a Greenpeace para combatir la epidemia de plásticos. Durante su tiempo, a bordo del barco Arctic Sunrise, compartió su experiencia y llamó a la acción contra el uso de plásticos de un solo uso.  

    • Amanda Costa (Brasil)

      Activista brasileña que utiliza sus redes sociales para resaltar la conexión entre el clima y la justicia racial. Es embajadora de la ONU y fundadora del Instituto Perifa Sustentável.  

    • Ayisha Siddiqa (Pakistán)

      Defensora de los derechos humanos y la tierra, cofundadora de la coalición juvenil Polluters Out. Utiliza sus plataformas para responsabilizar a las empresas contaminantes y abogar por comunidades marginadas.  

    @nowthisearth

    Pakistani human rights and land defender Ayisha Siddiqa was set to give a speech on Nov 17 at COP27. However, when it was her turn to take the mic, she delivered a powerful poem which read in part, ‘I tell you that even our dead have drowned in their graves, and you ask me to be polite. You ask me not to blame or shame, and remember the color of my skin, the sound of my tongue, and my place in your world.’ This video was created in collaboration with Nature’s Newsroom. #COP27 #climateaction #Egypt #climatechange

    ♬ original sound – NowThis Earth

    • Camille Étienne (Francia)

      Activista climática francesa que utiliza las redes sociales para presionar a líderes políticos y movilizar acciones en el terreno. Ha centrado su trabajo en la lucha contra el oleoducto EACOP en Uganda y Tanzania.  

    • Edwin Namakanga (Uganda)

      Activista climático que utiliza las redes sociales para educar sobre la importancia de proteger la Tierra, inspirado por figuras como Vanessa Nakate y Greta Thunberg.  

     

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    Campañas de Greenpeace que marcaron la diferencia 

    «Detox»– Combatiendo la contaminación de la moda 

    En 2011, Greenpeace expuso cómo grandes marcas de ropa utilizaban químicos tóxicos que terminaban contaminando ríos y océanos. A través de la campaña “Detox”, realizaron estudios de laboratorio y revelaron públicamente los resultados, provocando que empresas como Adidas, Zara y H&M se comprometieran a eliminar sustancias peligrosas en sus procesos de producción. Esta campaña no solo cambió políticas empresariales, sino que inspiró a los consumidores a exigir transparencia. 

    «Arctic Sunrise» – Defendiendo el Ártico del petróleo 

    En 2013, un grupo de activistas de Greenpeace se embarcó en el rompehielos Arctic Sunrise para protestar contra las perforaciones petroleras en el Ártico realizadas por Gazprom. Aunque fueron arrestados por las autoridades rusas, la presión internacional llevó a su liberación y puso bajo escrutinio global la explotación de una de las regiones más frágiles del planeta. Esta acción fortaleció el movimiento internacional “Save the Arctic”, que sigue activo hasta hoy.

    «Rainbow Warrior» – Símbolo de resistencia ambiental 

    El barco Rainbow Warrior ha sido durante décadas la herramienta de Greenpeace para llevar su mensaje a todo el mundo. Desde bloquear pruebas nucleares en el Pacífico Sur hasta impedir vertidos tóxicos, este navío ha estado presente en algunas de las protestas más valientes de la organización, convirtiéndose en un ícono global del activismo. 

     

    «Solar Generation» – Energía limpia para un futuro sostenible

    A partir de 2003, Greenpeace comenzó a impulsar proyectos de energía solar en comunidades de todo el mundo, especialmente en zonas rurales sin acceso a electricidad. La campaña “Solar Generation” mostró que las energías renovables no son solo una opción ecológica, sino una herramienta para mejorar la calidad de vida y reducir la dependencia de combustibles fósiles. 

    Kit Kat – El chocolate crujiente que destruye los bosques 

    Greenpeace alzó la voz en el año 2010 en contra del uso que hacía la marca de Nestlé del aceite de palma de origen indonesio. La ONG denunciaba la desaparición del alimento de los gorilas por la deforestación de las selvas para conseguir este aceite El problema fue que, la marca, en lugar de hacer frente a la denuncia, decidió atacar con otra denuncia hacia la propia ONG,  ya que el anuncio infringía el copyright. No obstante, no obtuvieron el resultado esperado.  El vídeo  de Greenpeace contaba con más de 400.000 visitas en la versión española y había sido compartido masivamente en las redes sociales, llegando hasta los medios de comunicación. Por tanto, cada vez que buscabas “Nestlé” o “Kit Kat” aparecía la campaña. Al final, Nestlé rompió su contrato con su proveedor de aceite de palma.  

     

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